¿Los DDHH son válidos si sólo le conviene al Gobierno?

 

     Alberto Fernández y Cristina juntos en un acto por el Día Internacional de los DDHH en la ESMA. Foto: www.lanacion.com.ar

El Presidente de la Nación, Alberto Fernández, protagonizó un acto en conmemoración del Día Internacional de los Derechos Humanos junto con la Vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, después de dos meses en los que ambos no compartían un evento en público, con excepción de la despedida de Diego Armando Maradona en la Casa Rosada.

Resultó sumamente llamativo que, en el momento en el que tomó la palabra Ángela "Lita" Paolín de Boitano, madre de dos desaparecidos, mencionara que "También me gustaría decir que todos los que pasaron por este campo horroroso eran peronistas y montoneros", como si las demás víctimas del Proceso de Reorganización Nacional quedaran en el olvido por no formar parte de estas dos categorías sensiblemente compatibles en los años setenta.

Para este Gobierno, hay Derechos Humanos solo para algunos, y según su conveniencia. Nadie desconocer el trabajo incesante que han hecho tanto "Abuelas de Plaza de Mayo" como "Madres de Plaza de Mayo" desde 1978 al presente. Por el contrario, es completamente ponderable su labor incansable en la búsqueda de la verdad y de la justicia en memoria de sus seres queridos perdidos durante la etapa más oscura de nuestra historia. Pero los Derechos Humanos no deben ser una herramienta exclusiva para estos espacios afines a la ideología de la clase política gobernante.

El Instituto contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI), a cargo de Victoria Donda, brilló por su ausencia con los casos de Abigail Jiménez, la joven a la que no le permitieron el acceso a la Provincia de Santiago del Estero para continuar con su tratamiento médico y que fue cargada en brazos por su padre en una imagen que recorrió todos los canales de noticias y todas las plataformas digitales. La niña de doce años sufre un cáncer en su pierna izquierda llamado Sarcoma de Ewing y hoy en día su estado de salud es muy critico. Tampoco obró para condenar o repudiar el accionar de las autoridades de la Provincia de Formosa que negó el ingreso de mas de siete mil quinientos coterráneos que se encontraban varados por la pandemia. Sin la intervención de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, es probable que el conflicto siguiera en pie. Parece ser que la visión de Donda, como una subordinada obediente -y obsecuente- alcanza únicamente a los propósitos que satisfagan los intereses de sus superiores y cuando se trata de defender los derechos de la comunidad en general la invade una completa ceguera.

La actitud dualista adoptada por esta gestión que ya lleva un año en el poder sobre este concepto no sorprende. El peronismo es aquél que no reconoció -y aún sigue sin hacerlo- la investigación de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP) elaborado por Ernesto Sábato por pedido de Raúl Alfonsín y recopilado en el informe final que le dio forma al libro "Nunca Más". Néstor Kirchner fue el encargado de alterar el prólogo de esta publicación con el objetivo de pretender justificar el terrorismo de Estado como una suerte de juego de violencias contrapuestas como si fuera posible buscar una simetría justificatoria en la acción de particulares frente al apartamiento de los fines propios de la Nación y del Estado, que son irrenunciables", tal cual lo afirmara el Dr. Eduardo Luis Duhalde, ex Secretario de Derechos Humanos de la República Argentina, en clara referencia a la intención de erradicar la "teoría de los dos demonios". En 2016, el nuevo prólogo, afortunadamente, fue eliminado.  

También es contradictoria su apreciación sobre la defensa de los Derechos Humanos. El discurso que dio el mandatario en la ex Escuela de Mecánica de la Armanda se contrapone con la decisión de abstenerse ante la proclama de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y el Grupo de Contacto que condena totalmente el fraude electoral ejercido por la autocracia comandada por Nicolás Maduro en la República Bolivariana de Venezuela. El Gobierno, así como se comporta de una manera impetuosa a la hora de reivindicar enérgicamente los derechos fundamentales y de traer a la memoria a un grupo paramilitar que atentó constantemente en detrimento de la libertad y la vida de las personas allá por la década del ´70, por otra lado omite rotundamente la violación sistemática de las garantías constitucionales y de los crímenes de lesa humanidad perpetrado en contra de los habitantes de esa nación. Con esta maniobra Alberto Fernández, que fue duramente criticado por Diosdado Cabello, unos de los máximos dirigentes chavistas -lo llamó "tibio, frío, tonto y pendejo"- se convirtió un rehén de la entelequia propiciada por el régimen dictatorial de Maduro, que para no dejar dudas con respecto a la falta de legitimidad en el ejercicio de sus funciones acaba de dar otra señal: bloqueó la llegada de ayuda alimentaria de la Organización de las Naciones Unidas ante la negativa de obtener el control de la distribución. Y por su esto resulta insuficiente, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (uno de los miembros del Tribunal es el Dr. Eugenio Raúl Zaffaroni, ex ministro de la Corte Suprema de Justicia y jurista funcional al kichnerismo) declaró la responsabilidad del Estado venezolano por la muerte de cinco personas que estaban recluidas en un centro de detención en el 2005 a causa de un incendio. ¿Habrá un comunicado del Gobierno Argentino para expresarse frente a esta acusación aberrante y contundente, o reafirmará su posición de mantener su indiferencia con los estados americanos opresores y corruptos del hemisferio meridional americano cuyas atrocidades son imposibles de ocultar?

Este 10 de diciembre se cumplieron setenta y dos años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y poco más de medio siglo de la Convención Americana de los Derechos y Humanos -el Pacto de San José de Costa Rica-, tratados que adquirieron el rango de jerarquía supraconstitucional al ser incorporados en el Artículo 75 inciso 22 en la reforma de nuestra Carta Magna en 1994. Y precisamente, en la jornada de la celebración de la vuelta a la democracia de la mano de un emblema como lo fue el Dr. Alfonsín hace treinta y siete años, la República corre el riesgo de caer en un retroceso si las autoridades de nuestro país engendran una postura dicotómica y desvalorizada que nos inclina hacia un conformismo peligroso, incongruente, imprudente y contraproducente.


 

 

 

Asociación Democrática y Defensora de la Justicia.


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